Hace ya unos años, antes incluso de aparición de las verdaderas redes sociales online fue redactado el manifiesto Cluetrain por unos locos o visionarios (aún no sé la diferencia), que pronosticaban un cambio radical en la forma de comercio y en la relación empresa-cliente.
El manifiesto comenzaba con 95 tesis, en las cuales, se considera al mercado un conjunto de conversaciones entre personas, vaticinando la hipersegmentación del mercado hasta el punto de que ya no sería posible establecer las antiguas divisiones por edad, sexo o status social. Por otro lado, afirmaba que una conversación entre individuos goza de mucha mayor repercusión en el consumo que cualquier campaña publicitaria que se pueda realizar.
Si, tras leer las tesis, nos fijamos en el mercado actual nos damos cuentade que efectivamente está sucediendo. Los foros, blogs, chats, etc., por no hablar de facebook y compañía, van recompilando cada vez más características de nosotros mismos, hasta llegar al punto de que los publicistas no son capaces de asegurar cual es el público objetivo o cómo llegar a una población que ya no está estabulada.
La gran mayoría de nosotros ya hemos recurrido como mínimo una vez a internet para saber cómo es el producto que estamos interesados en comprar. Siempre empezamos buscando comparativas entre objetos similares para acabar leyendo el artículo que alguien ha publicado sobre ese porducto en concreto y, sobre ese artículo, definiremos nuestra visión del producto. Tal y como decía el manifiesto, confiamos más en otros usuarios, ya que están "de nuestro lado", mientras que asumimos que tanto los fabricantes como los distribuidores tratan de engañarnos para que compremos el que mayor beneficio les reporta.
Cada día más empresas dse dan cuenta de este fenómeno y raíz de él tratan de combatirlo o aprovecharlo.
Un ejemplo claro lo tenemos en las cadenas de televisión, mientras que, por ejemplo, telecinco trata de blindarse cada día más para evitar que su contenido se vierta en internet o en otros canales, la sexta o tve ponen programas y series online con el fin de llegar a más gente, y lo consiguen.
Otro gran ejemplo de individualización es firefox, que seguramente muchos ya estais utilizanndo. Con el paso del tiempo y los addons este programa ha conseguido dar a cada usuario lo que busca, hasta el punto de que cuando alguién trata de usar el nuestro descubre que faltan barras, los comandos son diferentes o aparecen iconos y programas en los márgenes de la pantalla que no conocía de nada.
Esta apertura e hipersectorización es lógico que produzca miedo a muchas empresas, sobre todo a aqullas que emplean la desigualdad de información en su beneficio. Antes, cuadno buscábamos un producto nuevo no teníamos más remedio que ceñirnos a las dos o tres tiendas cercanas que conocíamos y confiar en que el dependiente nos echase una mano. Ahora ya ni siquiera los dependientes conocen en profundidad sus productos, por no decir que muchos ni se preocupan de saber lo que están vendiendo. El paso lógico entonces, es evitar confiar en el dependiente y recurrir a internet, dónde expertos y novatos dan su opinión y dejan a nuestra discreción elegir de entre todas los opciones existentes, en vez de ceñirnos a las pocas referencias de una tienda concreta.
En conclusión, esta nueva manera de comunicarse y acceder a lso productos no sólo ha venido de mano de las nuevas tecnologías, sino que las grandes superficies comerciales la han acelerado de sobremanera al primar el beneficio por encima del servicio y atención, así como al considerar que tenían el monopolio tanto de los productos como de la información sobre ellos.
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